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¿Sabías qué... el cepillo de dientes lo inventaron
los ingleses en el siglo XVII?
El cepillo de dientes fue una idea de los dentistas chinos de hace
1.500 años, aunque la forma actual viene de un invento de
los ingleses del siglo XVII, y desde esa fecha casi no ha sufrido
modificaciones.
En la Corte francesa se usaba un cepillo de dientes elaborado con
crines de caballo o de otros animales.
Antes del invento de los chinos, los árabes usaban ramas
de areca, que era además un excelente dentífrico.
En Oriente, usaban también esta planta con el mismo fin,
pero mezclada con cal y hojas de betel con lo que hacían
una especie de chicle, que limpiaba los dientes y alejaba el mal
aliento.
Las tribus negras del Alto Nilo empleaban como dentífrico
las cenizas resultantes de la quema de excremento de vaca, con lo
que obtenían, y obtienen todavía hoy, la reluciente
blancura de sus dientes.
La antigua civilización egipcia, hace 4.000 años,
consideraba la odontología una de las especialidades médicas
más prestigiosas. Los etruscos, en el siglo VII antes de
Cristo, recurrían a la dentadura postiza, sirviéndose
de piezas de marfil, o sustituyendo los dientes perdidos por otros
de animal. Fue el pueblo etrusco el primero en crear una especie
de Facultad de Odontología hace más de 2.300 años,
donde se hacían trasplantes de muelas y sustitución
de piezas dentales por otras de oro.
Los griegos desarrollaron buenas técnicas dentales y también
en Roma era habitual el cuidado de la dentadura.
Un médico latino inventó la pasta de dientes con una
mezcla de vinagre, sal, miel y cristal finamente molido. Antes que
él, los griegos usaban la orina humana como dentífrico.
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